<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8835813273619278051</id><updated>2011-09-14T20:19:03.011-07:00</updated><category term='http://www.gaceta.udg.mx/Hemeroteca/gaceframes.htm'/><category term='http://ramirolomeli.blogspot.com/2010/08/pazarin-ciudadano-con-meritos.html'/><category term='http://epicentroinformativo.com/page19.aspx'/><category term='Presentación de Ardentía el 7 de mayo 2010 en Guadalajara por Fanny Enrigue y Ricardo Solís'/><category term='Víctor Manuel Pazarín'/><category term='Ocho Columnas /Sección Occidente'/><category term='http://www.periodicoelsur.com/noticias_guzman.aspx?idnoticia=49544'/><title type='text'>Lo fugaz y transitorio</title><subtitle type='html'>Víctor Manuel Pazarín: Lo fugaz y transitorio, es un espacio para la creatividad donde se podrán encontrar ensayos, artículos, entrevistas, cuentos y poemas del autor.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://pazarin.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pazarin.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Víctor Manuel Pazarín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13160992424329945835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/-1xdlVU16sdE/TnFCn-6QdUI/AAAAAAAAAZY/Nvp7fkS7cmA/s220/VICTOR%2BMANUEL%2BPAZARIN%2BESCRITOR.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>18</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8835813273619278051.post-2883701793044393254</id><published>2010-09-01T11:35:00.000-07:00</published><updated>2010-09-01T11:39:27.257-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='http://ramirolomeli.blogspot.com/2010/08/pazarin-ciudadano-con-meritos.html'/><title type='text'>PAZARÍN: CIUDADANO CON MÉRITOS</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/TH6dq-736EI/AAAAAAAAAEg/ZKJl-YFKGkQ/s1600/Viaje+Grande+a+Sonora+1-13+agosto+Parte+1+023.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5512016355722258498" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/TH6dq-736EI/AAAAAAAAAEg/ZKJl-YFKGkQ/s400/Viaje+Grande+a+Sonora+1-13+agosto+Parte+1+023.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a name="6112976723238533771"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://ramirolomeli.blogspot.com/"&gt;Sieteviento&lt;/a&gt; /Ramiro Lomelí&lt;br /&gt;domingo 15 de agosto de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi casa, en la casa que habito&lt;br /&gt;siempre,&lt;br /&gt;los atisbos de tu luz&lt;br /&gt;me tocan.&lt;br /&gt;Miro, y en el mirar&lt;br /&gt;me hundo –ilusorio borde&lt;br /&gt;de infinito.&lt;br /&gt;En los poblados cerros,&lt;br /&gt;el viento una frontera.&lt;br /&gt;Y cuando digo casa, mi casa,&lt;br /&gt;me paro siempre en la oscuridad.&lt;br /&gt;(Víctor Manuel Pazarín)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le teme a las alturas y vuela alto. Víctor Manuel Pazarín, narrador, poeta, editor y periodista, recibió este domingo 15 de agosto la Presea al Mérito Ciudadano en su Zapotlán el Grande, donde afortunadamente parece que nacen más artistas –y no gobernadores- que zapotlenses. Ciudad Guzmán festeja así su 477 aniversario.&lt;br /&gt;Entrevistado por Ricardo Solís, de La Jornada, el escritor se dio tiempo para la crítica a la época, invita a la reflexión seria sobre “esta sociedad que cada vez está más perdida, pero no en un sentido moralista, sino porque carece de rumbo. No hay proyecto de país, no hay proyecto de ciudad, la corrupción es una de las bases en las que se finca esta nación y eso es gravísimo… No podemos pensar que puede continuar esta barbarie en la que ni los políticos ni los ciudadanos cumplimos con las leyes, que deberían ser justas y bien elaboradas para no dañar y no permitir el daño”.&lt;br /&gt;Me da gusto el reconocimiento a Víctor, lo conozco, he compartido con él café, cigarro y palabra con buenas cucharadas de amistad. Alguna vez coincidimos en la “talacha” para un diario y luego se arriesgó a entrevistarme sobre poesía religiosa para un programa de televisión. En Pazarín ocurre lo raro, que el autor esté a la altura de la obra, así que su charla con sabiduría provocadora me ha sido igual de importante que sus poemas, su divertida novela “Cazadores de gallinas” y sus textos periodísticos, que da gusto leer.&lt;br /&gt;Charlar con Víctor Manuel Pazarín es reflexionar, es hermeneuta. Su método de conocimiento se basa en un prejuicio generoso, nunca regatea dignidad al ser humano –dignidad que me parece fundamenta en la libertad-; por ello nunca le pone camisa de fuerza de dogma alguno, aunque respeta dogmas ajenos… y se divierte y sabe sobrevivir a la realidad, esta realidad. Ahí está, creo yo, la pertinencia de una reflexión que hoy se necesita hacer, una que le arranque la etiqueta de cosa y mercancía al ser humano, de manera divertida.&lt;br /&gt;Mientras tanto, felicidades a Zapotlán y felicidades a Víctor, pues nada se parece a ser reconocido en la tierra propia. Joven, se le reconoce la trayectoria.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8835813273619278051-2883701793044393254?l=pazarin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pazarin.blogspot.com/feeds/2883701793044393254/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8835813273619278051&amp;postID=2883701793044393254' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/2883701793044393254'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/2883701793044393254'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pazarin.blogspot.com/2010/09/pazarin-ciudadano-con-meritos.html' title='PAZARÍN: CIUDADANO CON MÉRITOS'/><author><name>Víctor Manuel Pazarín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13160992424329945835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/-1xdlVU16sdE/TnFCn-6QdUI/AAAAAAAAAZY/Nvp7fkS7cmA/s220/VICTOR%2BMANUEL%2BPAZARIN%2BESCRITOR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/TH6dq-736EI/AAAAAAAAAEg/ZKJl-YFKGkQ/s72-c/Viaje+Grande+a+Sonora+1-13+agosto+Parte+1+023.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8835813273619278051.post-970145304957155871</id><published>2010-08-28T11:40:00.000-07:00</published><updated>2010-08-28T11:44:11.392-07:00</updated><title type='text'>Las épicas imaginarias *</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/THlYsmhrHJI/AAAAAAAAAEY/13O95A96g8g/s1600/VÃ&amp;shy;ctor+Manuel+PazarÃ&amp;shy;n+en+ZapotlÃ¡n+VMP.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5510533142343785618" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/THlYsmhrHJI/AAAAAAAAAEY/13O95A96g8g/s400/V%C3%ADctor+Manuel+Pazar%C3%ADn+en+Zapotl%C3%A1n+VMP.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Canta, oh musa, la cólera del pélida Aquiles…&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Homero&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No imagino al ciego Homero —en sus atribuidas obras la &lt;em&gt;Ilíada&lt;/em&gt; y la &lt;em&gt;Odisea&lt;/em&gt;— celebrando las múltiples tragedias que con horror debieron vivir sus antecesores; lo imagino, en todo caso, rememorando las batallas para responder a la memoria y trascender con ésta la propia Historia. Homero cantó. Homero recordó. Homero dispuso a las generaciones futuras los datos (quizás imprecisos y plagados de algo que llamamos mito y, acaso algunos datos fidedignos que aún sobrevivían de la antigua realidad). ¿Debemos celebrar los mexicanos el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución? Desde hace dos años he venido escribiendo, en diferentes medios informativos, artículos sobre algunos personajes de dichas gestas mexicanas. Y no los he invocado para celebrarlos ni describirlos con solemnidad, sino para hacer un ejercicio de crítica y para, sobre todo, una fija muestra de que no surgimos como sociedad de una manera espontánea, sino, muy al contrario: somos producto de nuestros antecesores. De allí proviene nuestra manera de ser, de proceder y de actuar con nuestra propia realidad actual. Repensar los hechos con malicia y atención, nos llevaría, si se hace bien, a no volver a cometer el pecado histórico de la crueldad, de la molicie, de la tragedia violenta… Pero ahora, da el caso, que vivimos una terrible violencia sin parangón. Aquellos personajes sobresalientes de 1810 y 1910 vivieron una situación histórica muy distinta a la nuestra. Hoy parecería que los principios que nos empujan a sobrevivir y a trabajar duro no están ligados a la fuerza de una libertad, de una liberación, de una manifestación de ideales. Hoy estamos presos de la violencia por la violencia. Algo que resulta, en todo caso, una forma pornográfica de actuar, de vivir y de obrar. El miedo a la muerte —ha dicho, Marguerite Duras—, decide la vida. Es una verdad que hoy nos acongoja y nos permite saber que es la vida lo que nos interesa. Los poetas, los artistas, los narradores, los creadores de este país y la sociedad en general, no deberían pensar que estos artilugios históricos son para celebrar o para sentirnos más mexicanos que nunca, como nos lo hace entender el gobierno de Felipe Calderón… Pero, ¿sería de otra manera si se encontrara otro grupo político y otro personaje en el poder? Seguramente sería lo mismo. ¿Entonces debemos celebrar? Yo diría que lo propio es repensarnos como seres históricos y como sociedad a la luz de las antiguas hazañas revolucionarias. Yo lo que he venido haciendo —para placer de la imaginación y el pensamiento—, es aprovechar el legado del mito y de la realidad actual y trato de reflexionar sobre los hechos en sí. Procuro darle elementos a la imaginación y hacer historias que provengan de todo lo vivido por quienes nos antecedieron. La historia, como le ocurrió al rapsoda griego, debe otorgarnos elementos para que nuestras vidas se cumplan a plenitud y, con ellas, hacer y repensar la tradición. Es desde la imaginación desde donde debemos actuar para hacer el intento de modificar nuestra horrible realidad actual. No celebremos, actuemos. Modifiquemos muestro entorno cotidiano actuando con coherencia, honestidad y verdad; repensemos nuestra condición social, aprovechemos los mejores ejemplos del pasado; volvamos a la cultura del cumplimiento estricto de la ley, hagamos —gobierno y sociedad— nuevas leyes y un mejor país. Logremos la realización de una revolución cultural con épicas imaginarias que posibiliten una vida mejor y una notable y óptima sociedad mexicana, a la altura de las circunstancias del mundo y de nuestro pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Texto leído el pasado 15 de agosto, durante el acto en el cual se celebró el 477 aniversario de la fundación española de Santa María de la Asunción de Zapotlán (que realizara Fray Juan de Padilla en 1533), y me fue otorgada la Presea al Mérito Ciudadano 2010 de manos del alcalde Anselmo Ábrica. La iniciativa fue presentada por el cronista Fernando G. Castolo, a quien dedico esta página en agradecimiento.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8835813273619278051-970145304957155871?l=pazarin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pazarin.blogspot.com/feeds/970145304957155871/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8835813273619278051&amp;postID=970145304957155871' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/970145304957155871'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/970145304957155871'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pazarin.blogspot.com/2010/08/las-epicas-imaginarias.html' title='Las épicas imaginarias *'/><author><name>Víctor Manuel Pazarín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13160992424329945835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/-1xdlVU16sdE/TnFCn-6QdUI/AAAAAAAAAZY/Nvp7fkS7cmA/s220/VICTOR%2BMANUEL%2BPAZARIN%2BESCRITOR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/THlYsmhrHJI/AAAAAAAAAEY/13O95A96g8g/s72-c/V%C3%ADctor+Manuel+Pazar%C3%ADn+en+Zapotl%C3%A1n+VMP.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8835813273619278051.post-601523236780854665</id><published>2010-08-16T20:03:00.000-07:00</published><updated>2010-08-16T20:32:36.378-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='http://www.periodicoelsur.com/noticias_guzman.aspx?idnoticia=49544'/><title type='text'>Recibe Víctor Manuel Pazarín Palafox presea al Mérito Ciudadano</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/TGoB2vJ7FCI/AAAAAAAAAEI/301poiXEZPk/s1600/Presea+al+MÃ©rito+Ciudadano+2010+ZapotlÃ¡n+067.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5506215534296503330" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/TGoB2vJ7FCI/AAAAAAAAAEI/301poiXEZPk/s400/Presea+al+M%C3%A9rito+Ciudadano+2010+Zapotl%C3%A1n+067.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; (Con el presidente municpal de Zapotlán Anselmo Ábrica)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;CIUDAD GUZMÁN, JALISCO, (BI).- En Sesión Solemne conmemorativa del 477 aniversario de fundación hispánica de la ciudad, Víctor Manuel Pazarín Palafox, oriundo de Ciudad Guzmán en 1963, recibió la presea al Mérito Ciudadano que entrega el gobierno municipal a aquellas personalidades que con su trabajo, conducta y dedicación han dignificado a Zapotlán.En su mensaje, el alcalde Anselmo Ábrica Chávez señaló que la esencia del Municipio va más allá del nombre que lo identifica como Ciudad Guzmán ó Zapotlán, “la esencia de lo que es, está representada en los que hemos avecindado en ella”.Recordó que el fundador de la ciudad en su época hispánica fue Fray Juan de Padilla, quien el 15 de agosto de 1533 decidió levantar un convento, en principio, al verse complacido de la belleza natural del territorio, y segundo, para facilitar sus tareas de adoctrinamiento.“La población instalada en torno a este convento compuesta por indígenas y españoles inició su relación creándose con ello un mestizaje que vino a enriquecer una cultura, una tradición única que nos ha proveído de una identidad con la que podemos sustentar que somos orgullosos nativos, residentes de esta tierra emplazada entre lagos y volcanes”.Posteriormente destacó que esta comarca ha sido protagonista de múltiples acontecimientos y hazañas, terruño de importantes personalidades que le han dado proyección internacional “y trascendimos más allá de épocas y fronteras producto de un esfuerzo común, que logró posicionarnos en este pedestal en el plano estatal y nacional”.“Hoy es un día para festejar a la ciudad pero también es un día para celebrarnos a nosotros mismos, y reconocer lo que somos. Por ello, hemos elegido este marco para honrar la trayectoria de nuestros coterráneos que con su talento, honran a su vez a esta cuna de grandes artistas. Nuestro reconocimiento este año es para el escritor Víctor Manuel Pazarín Palafox, hombre entregado a las letras y de quien nos sentimos profundamente orgullosos por sus creaciones y logros”.Por su parte, el galardonado con la presea al Mérito Ciudadano reflexionó sobre la prudencia o no de los festejos del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución, en tiempos “en los que estamos presos de la violencia por la violencia”.Y es que precisó, que Homero en su Ilíada no celebró las tragedias “que con horror debieron vivir sus antecesores”, “Homero cantó, Homero recordó, Homero dispuso a las generaciones futuras los datos quizá imprecisos y plagados de algo que llamamos mito, y acaso, algunos datos fidedignos que aún sobrevivían en la antigua realidad”.Los poetas, los artistas, los narradores, los creadores de este país y la sociedad en general, dijo Pazarín Palafox, no deberían de pensar en los acontecimientos históricos para celebrar ni sentirse más mexicanos, “no celebremos, actuemos, modifiquemos el entorno con épicas imaginarias aprovechando el pasado”.“Lo que debemos hacer para placer de la imaginación es aprovechar el legado del mito y de la realidad, y el trato de reflexionar sobre los hechos en sí; la historia como le ocurrió a Homero, debe otorgarnos elementos para que nuestras vidas se cumplan a plenitud y con ellas, hacer y repensar la propia historia”. Por último agradeció al Ayuntamiento de Zapotlán por depositar la mirada en él, y su trabajo periodístico y literario, para honrarlo con la presea al Mérito Ciudadano, “en este año tan significativo para todo mundo, un año fundamental para nuestra historia, que da pie para que volvamos a comenzar. A comenzar con un pasado y una fuerza”.Durante la ceremonia, José de Jesús Núñez González, regidor síndico del Ayuntamiento leyó una reseña con los hechos y acontecimientos más trascendentes en la historia contemporánea de Zapotlán El Grande.Al término de la Sesión Solemne de Ayuntamiento, el alcalde Anselmo Ábrica Chávez acompañado del diputado local Salvador Barajas del Toro y el obispo diocesano, Rafael León Villegas, partió un pastel para la conmemoración del 477 aniversario de fundación hispánica de la ciudad.Víctor Manuel Pazarín PalafoxPoeta, narrador, periodista y editor. Nació el 20 de marzo de 1963 en Zapotlán El Grande, Jalisco. Tiene publicados libros de cuentos, periodismo y poesía, entre los que destacan Arreola, un taller continuo (Ágata, 1995) y La medida (Gobierno del Estado, 1996). Fue editor de la revista Mala Estrella y director-editor de la revista Soberbia y Presencias, revista mensual de poesía. Hoy es editor de la revista Éxodos y vive en Tonalá, Jalisco.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8835813273619278051-601523236780854665?l=pazarin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pazarin.blogspot.com/feeds/601523236780854665/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8835813273619278051&amp;postID=601523236780854665' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/601523236780854665'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/601523236780854665'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pazarin.blogspot.com/2010/08/recibe-victor-manuel-pazarin-palafox.html' title='Recibe Víctor Manuel Pazarín Palafox presea al Mérito Ciudadano'/><author><name>Víctor Manuel Pazarín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13160992424329945835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/-1xdlVU16sdE/TnFCn-6QdUI/AAAAAAAAAZY/Nvp7fkS7cmA/s220/VICTOR%2BMANUEL%2BPAZARIN%2BESCRITOR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/TGoB2vJ7FCI/AAAAAAAAAEI/301poiXEZPk/s72-c/Presea+al+M%C3%A9rito+Ciudadano+2010+Zapotl%C3%A1n+067.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8835813273619278051.post-5279899863293255180</id><published>2010-08-15T06:08:00.000-07:00</published><updated>2010-08-15T06:13:57.341-07:00</updated><title type='text'>"No he dejado de ser un aldeano, un payo de Zapotlán": Pazarín</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/TGfnzLzDWFI/AAAAAAAAAEA/KTpRPQVseSA/s1600/VMP+4.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5505623936009984082" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/TGfnzLzDWFI/AAAAAAAAAEA/KTpRPQVseSA/s400/VMP+4.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El editor será galardonado en los festejos del 447 aniversario de la población&lt;br /&gt;"No he dejado de ser un aldeano, un payo de Zapotlán": Pazarín&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Para el escritor, todo gobierno está corrompido y "lo único que puede salvarnos es la cultura"&lt;br /&gt;La Presea al Mérito Ciudadano le será entregada hoy en la sede de la alcaldía de Ciudad Guzmán&lt;br /&gt;RICARDO SOLÍS &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El editor, periodista y escritor jalisciense Víctor Manuel Pazarín quien, dentro de los festejos por el 477 aniversario de Zapotlán, recibirá de parte del cabildo municipal de dicha población la Presea al Mérito Ciudadano, en ceremonia a celebrarse en la sede de la alcaldía de Ciudad Guzmán, hoy domingo, a las 19 horas, dentro de un programa de actividades que, tras iniciarse este pasado viernes, se extienden hasta el 20 de agosto.&lt;br /&gt;Esta presea se entrega a ciudadanos distinguidos de Zapotlán desde el año 2000 y, entre los galardonados se encuentran personalidades como Ramón Villalobos Tijelino, artista plástico de gran importancia en el sur de Jalisco con más de cuatro décadas como maestro en la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Guadalajara (UdeG), uno de los pocos jaliscienses cuya obra pictórica ha sido vista en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA); lo mismo que a Juan S. Vizcaíno, cronista del lugar por cerca de medio siglo, quien dejó el cargo tras su jubilación.&lt;br /&gt;De hecho, fue el cronista actual de la localidad, Fernando Castolo, quien dio la noticia al también poeta sobre su designación para la presea de este año, tras la decisión del cabildo municipal. De acuerdo con las bases, esta distinción reconoce “una trayectoria”, señala Pazarín, aunque –después de “muy pocas” visitas a su lugar de nacimiento durante los últimos 25 años– parece que lo importante en la designación ha sido su labor periodística, desempeñada en más de un diario local y, en la actualidad, en La Gaceta universitaria.&lt;br /&gt;Así, de alguna manera, se reconoce también su obra literaria, y –aclara el autor– “he estado en contacto, sobre todo con los poetas, en Zapotlán. Y han estado muy cerca del trabajo que hemos hecho juntos porque, en más de un sentido, nos hemos formado juntos, y ha sido conocida tanto la labor de escritura literaria como periodística o editorial”.&lt;br /&gt;De este modo, además de “la sorpresa” por su designación, comenta Víctor Manuel Pazarín que ésta es también motivo de “una gran alegría, también, pues pocas veces en este país y en muchos se reconoce el trabajo de los escritores. Pensé un poco, recordando a García Lorca y Miguel Hernández, en cómo los países a veces recriminan o estigmatizan a los artistas vivos y, posteriormente, los condecoran. La sorpresa, ahora, es que mi pueblo me da esta presea.&lt;br /&gt;Algo que el editor considera “maravilloso” de que se le reconozca en su ciudad natal es “porque ocurre en un momento clave de mi vida y, también, para la historia del país. Mi impresión es que estoy en mi mejor momento creativo y esto me toma con mucho trabajo; antes de pensar en posibilidades vanas y superfluas, lo que me gusta es que me encuentro trabajando durísimo. Me da alegría, pues, y combustible. Siendo el Bicentenario y Centenario de estas gestas que han dado una conformación a este país, resulta interesante, también. Me encanta que sea este año. Tengo mucho que agradecer a Zapotlán porque no he dejado de ser un aldeano, un payo de Zapotlán”.&lt;br /&gt;Respecto de su lugar de origen, Zapotlán, recalca el poeta que “es un lugar mítico donde algo ha ocurrido, donde han surgido grandes artistas –bastaría nombrar a José Clemente Orozco, Juan José Arreola, José Rolón, Consuelito Velázquez o el dramaturgo Hugo Salcedo– en todas las disciplinas. Creo que la combinación entre el volcán del fuego, el Nevado de Colima, la laguna, la religión y el valle, han hecho que algo ocurra. Siempre me ha parecido sorprendente, aunque el pueblo sea hoy muy distinto del que yo conocí, que siga siendo un lugar mítico. Al estar tan cercanos, no nos percatamos de que se trata, realmente, de un espacio único, en la geografía, la atmósfera, el ambiente. Hay algo ahí que no sé que sea”.&lt;br /&gt;Tras un “silencio” de algunos años en cuanto a publicaciones, Pazarín ha ofrecido a los lectores en fechas recientes una novela (Cazadores de gallinas) y un nuevo poemario (Ardentía), bajo un sello editorial argentino. En este contexto, agrega, “para fin de año, ya está programado y pactado que –a través de Editorial Rémora– se imprima en diciembre un libro de artículos, ensayos y crónicas de viaje. Estoy tratando de recuperar este material y llevará por título Frágiles equilibrios, un libro que será un poco para conmemorar, de manera personal, este año tan fundamental que nos ha exigido y exige mucha reflexión, que no puede pasar desapercibido”.&lt;br /&gt;En este sentido, respecto de esta exigencia de “reflexión”, señala Pazarín que esta debe ser “en serio; sobre esta sociedad que cada vez está más perdida, pero no en un sentido moralista, sino –más bien– porque carece de rumbo. No hay proyecto de país, no hay proyecto de ciudad, la corrupción es una de las bases en las que se finca esta nación y eso es gravísimo. No sé qué vaya a pasar, pero tenemos que reflexionar acerca de cuestiones que nos hagan pensar en que somos una sociedad que podría ir más y mejor hacia el futuro. Pero no hay sino pensamientos aislados que ofrecen esta posibilidad.&lt;br /&gt;Así, continúa el escritor, “los gobiernos, de cualquier partido y en cualquier sitio de la república, están totalmente corrompidos. Es lamentable, porque lo único que puede salvarnos es la cultura. Creo que ayudaría un proyecto cultural en el sentido de que se pueda hacer y cumplir leyes en conjunto, todos absolutamente. No podemos pensar que puede continuar esta barbarie en la que ni los políticos ni los ciudadanos cumplimos con las leyes, que deberían ser justas y bien elaboradas para no dañar y no permitir el daño. Por eso creo que este año es clave. No sé qué suceda después. Parece que pasamos más tiempo en el antro que en cualquier reflexión”.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8835813273619278051-5279899863293255180?l=pazarin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pazarin.blogspot.com/feeds/5279899863293255180/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8835813273619278051&amp;postID=5279899863293255180' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/5279899863293255180'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/5279899863293255180'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pazarin.blogspot.com/2010/08/no-he-dejado-de-ser-un-aldeano-un-payo.html' title='&quot;No he dejado de ser un aldeano, un payo de Zapotlán&quot;: Pazarín'/><author><name>Víctor Manuel Pazarín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13160992424329945835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/-1xdlVU16sdE/TnFCn-6QdUI/AAAAAAAAAZY/Nvp7fkS7cmA/s220/VICTOR%2BMANUEL%2BPAZARIN%2BESCRITOR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/TGfnzLzDWFI/AAAAAAAAAEA/KTpRPQVseSA/s72-c/VMP+4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8835813273619278051.post-6567849619999660647</id><published>2010-07-12T22:09:00.000-07:00</published><updated>2010-07-12T22:21:41.219-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ocho Columnas /Sección Occidente'/><title type='text'>Presea Al Mérito Ciudadano 2010 para Víctor Manuel Pazarín</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/TDv3ogeV_ZI/AAAAAAAAAD4/BCbU2hVk7Ms/s1600/E03+13+JUL+10.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5493256445792484754" style="DISPLAY: block; 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MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 334px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/S_XfDJJga4I/AAAAAAAAADo/9__pupa8Qh4/s400/Ardent%C3%ADa+Tutto.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ricardo Solís&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como bien reza el epígrafe de Pasternak que abre el libro —aunque sólo me baso en mis impresiones para decirlo— sólo nos convertimos en “personas de verdad” gracias a “aquellos que hemos amado o hemos tenido oportunidad de amar”; esto es, creo decididamente que nada sino el vituperado y desdeñado amor nos coloca de frente a lo que somos, nos dice ante nosotros mismos y los demás, nos revela vulnerables y concretos, hechos de barro simple, de hermosa y rutilante porquería.&lt;br /&gt;En este sentido, para hablar de Ardentía como un libro, sería preciso reconocer su “rareza”, su convicción infrecuente por colocar ante el deformado cristal de la lectura una celebración que es, a un tiempo, condena: el periplo del testigo (porque no debe olvidar que un martyr es, ante todo (y etimológicamente), presencia que puede ofrecer testimonio ya que experimenta desde la impresión hasta la sensación, de la distancia hasta la carne) que dice el amor, su amor, a partir de una escritura que busca desnudarse, mostrar desde la referencia y el silencio —esos polos que cargan y vacían de sentido las palabras— que alguien nos ha marcado o hecho acceder a la compleja y común voluntad de permitirnos ser marcados (lo que Cernuda, presente asimismo en estos textos, llamó “la libertad de estar preso en alguien” cuyo nombre no puede pronunciarse “sin escalofrío”).&lt;br /&gt;Pero la “rareza” que menciono tiene más que ver con las posibilidades que genera el texto a partir de no buscarlas, es decir, si bien existe un tono confesional, el fraseo se sostiene a partir de una música y un marco simbólico y referencial muy antiguos (me parece claro que la primera “noticia” rítmica y evocativa que denuncian los textos proviene de El Cantar de los Cantares), además, no se cae en la gratuita complejización a partir de un trastrocamiento sintáctico o la dilatación metafórica o la elección de terminología infrecuente, se dice —pareciera— simplemente (puesto que resulta notable el orden y la económica precisión), con la apariencia de verdad que conceden la alegría y el dolor (con su consabido ramaje en que intervienen el grito, la risa, la mudez o el llanto), el presentimiento y la erotización de los variados “tiempos” que determinan los encuentros y separaciones, la presencia y la ausencia, el cuerpo acechado sin descanso por —para seguir las imágenes del libro— “la pantera”, salvaje e investida de alusiones.&lt;br /&gt;En Ardentía confluyen el lenguaje que adopta el amante para revelarse y la fuerza expresiva con que ese mismo lenguaje descansa su peso en la duda y el convencimiento, en las fisuras que se tornan comunes con el paso de los días, en las palabras con que todavía puede aspirar la tribu a reconocerse. De ahí, y perdonen la insistencia, su “rareza” como libro. Decisiones como la de entregarse a la escritura de un texto con estas características no están exentas de riesgo, valor y arrojo; algo que no resulta común en la poesía mexicana actual (que, como cualquier cosa, no deja de verse afectada por ventarrones modales, brisas de olvido, soplidos formales sin novedad o mezquinos huracanes de halago insensato o crítica torcida).&lt;br /&gt;“No son tiempos”, me dijo alguien recientemente, “de andar haciendo libros que traten ‘abiertamente’ del amor”; y no me queda muy claro si la inconveniencia procede del nefando prestigio de la palabra en la actualidad o, de plano, de una “inversión” que deja a quien escribe al amparo, estrictamente, de una forma que sea incapaz de “provocar” o “despertar” lo que sea en el inexplicable jardín de las emociones. Si es que se trata de un ardid ancestral al que se juzga gastado o pariente de la ridiculez, debo entonces colocarme de lado de los fanáticos irredentos que elevan su plegaria antes de cada atentado verbal que detone la mejor cursilería, melosa y en desuso.&lt;br /&gt;Pero, gratamente, Ardentía no se ubica en esos territorios; antes bien, agrupa textos que pueden leerse en sucesión y despiertan la cosquilla incómoda de vernos en un espejo roto, aquel que nos hace reparar en detalles que oculta lo cotidiano (tan dado a convencernos de generalizar la trizadura y despreciar la mancha, las imperfecciones, el golpe de dados que nos puso de frente a su superficie). Si Víctor Manuel Pazarín ha escrito, desde y para sí, este breve collar (y lo digo pensando en esa tradición cantada que al-Andalous nos enseñó a venerar) de cuentas intensas, habrá que agradecer que su saldo sea —como en los poemas verdaderos— una limpia suspensión, una espera, un silencio detenido que confronta al tiempo.&lt;br /&gt;Sólo podemos ser “personas de verdad”, reitero, en el momento que aceptamos la burda maravilla de que pudimos amar, de que reconocimos la posibilidad y la tomamos, de que asumimos la culpa y la consecuencia de mirar dentro de uno mismo para dar con el miedo y la pasión (esa enroscada serpiente que decía Isaac Bashevis Singer) que nos hacen ser en otro. Amar no debe ser otra cosa más que saber ser en otro. Y esto nada tiene que ver con el bien o el mal, simplemente es. De ahí que esté tentado a decir “gracias”, de nuevo, porque me refiero a un libro que —como no muchos— merece ser leído, que no es poco.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8835813273619278051-6453706025995707665?l=pazarin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pazarin.blogspot.com/feeds/6453706025995707665/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8835813273619278051&amp;postID=6453706025995707665' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/6453706025995707665'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/6453706025995707665'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pazarin.blogspot.com/2010/05/sobre-ardentia-libro-de-poemas-de.html' title='Sobre Ardentía, libro de poemas de Víctor Manuel Pazarín'/><author><name>Víctor Manuel Pazarín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13160992424329945835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/-1xdlVU16sdE/TnFCn-6QdUI/AAAAAAAAAZY/Nvp7fkS7cmA/s220/VICTOR%2BMANUEL%2BPAZARIN%2BESCRITOR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/S_XfDJJga4I/AAAAAAAAADo/9__pupa8Qh4/s72-c/Ardent%C3%ADa+Tutto.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8835813273619278051.post-902285132921556523</id><published>2010-05-06T14:38:00.000-07:00</published><updated>2010-05-06T14:44:47.675-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='http://epicentroinformativo.com/page19.aspx'/><title type='text'>Entrevista a Víctor Manuel Pazarín</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/S-M4QabCudI/AAAAAAAAADg/PBBGvqH9nso/s1600/V%C3%ADctor+y+Ardent%C3%ADa.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; DISPLAY: block; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5468276227179723218" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/S-M4QabCudI/AAAAAAAAADg/PBBGvqH9nso/s400/V%C3%ADctor+y+Ardent%C3%ADa.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8835813273619278051-902285132921556523?l=pazarin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pazarin.blogspot.com/feeds/902285132921556523/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8835813273619278051&amp;postID=902285132921556523' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/902285132921556523'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/902285132921556523'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pazarin.blogspot.com/2010/05/entrevista-victor-manuel-pazarin.html' title='Entrevista a Víctor Manuel Pazarín'/><author><name>Víctor Manuel Pazarín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13160992424329945835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/-1xdlVU16sdE/TnFCn-6QdUI/AAAAAAAAAZY/Nvp7fkS7cmA/s220/VICTOR%2BMANUEL%2BPAZARIN%2BESCRITOR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/S-M4QabCudI/AAAAAAAAADg/PBBGvqH9nso/s72-c/V%C3%ADctor+y+Ardent%C3%ADa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8835813273619278051.post-6305153834906549078</id><published>2010-05-04T06:45:00.001-07:00</published><updated>2010-05-04T06:46:41.284-07:00</updated><title type='text'>Presentación del poemario Ardentía</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/S-AlEg5oLSI/AAAAAAAAADY/w0MjSM-DGNQ/s1600/InvitaciciÃ³n+ArdentÃ&amp;shy;a+OK.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5467410707109129506" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 254px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/S-AlEg5oLSI/AAAAAAAAADY/w0MjSM-DGNQ/s400/Invitacici%C3%B3n+Ardent%C3%ADa+OK.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;PRESENTACIÓN DEL poemario ARDENTÍA de Víctor Manuel Pazarín Fecha y hora: Viernes, 07 de mayo a las 20:00 Lugar: CENTRO CULTURAL TUTTO José Guadalupe Zuno 1887, esq. Progreso Col Lafayette. Tel. 38275884. Presentan: Fanny Enrigue y Ricardo Solís&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8835813273619278051-6305153834906549078?l=pazarin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pazarin.blogspot.com/feeds/6305153834906549078/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8835813273619278051&amp;postID=6305153834906549078' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/6305153834906549078'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/6305153834906549078'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pazarin.blogspot.com/2010/05/presentacion-del-poemario-ardentia.html' title='Presentación del poemario Ardentía'/><author><name>Víctor Manuel Pazarín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13160992424329945835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/-1xdlVU16sdE/TnFCn-6QdUI/AAAAAAAAAZY/Nvp7fkS7cmA/s220/VICTOR%2BMANUEL%2BPAZARIN%2BESCRITOR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/S-AlEg5oLSI/AAAAAAAAADY/w0MjSM-DGNQ/s72-c/Invitacici%C3%B3n+Ardent%C3%ADa+OK.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8835813273619278051.post-5343457917994005677</id><published>2010-03-01T19:24:00.000-08:00</published><updated>2010-03-01T19:32:25.020-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='http://www.gaceta.udg.mx/Hemeroteca/gaceframes.htm'/><title type='text'>Ardores de luz</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/S4yFZE85zOI/AAAAAAAAADQ/mE09eJ_-w5Q/s1600-h/VÃ&amp;shy;ctor+Manuel+PazarÃ&amp;shy;n.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5443872715456498914" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/S4yFZE85zOI/AAAAAAAAADQ/mE09eJ_-w5Q/s400/V%C3%ADctor+Manuel+Pazar%C3%ADn.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El recién publicado poemario Ardentía, de Víctor Manuel Pazarín, es un recorrido por el erotismo, con claras reminiscencias al Cantar de los cantares&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Fanny Enrigue&lt;br /&gt;Foto: Sara Covarrubias&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.gaceta.udg.mx/Hemeroteca/gaceframes.htm"&gt;http://www.gaceta.udg.mx/Hemeroteca/gaceframes.htm&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Tras cruzar la selva oscura, Dante se encuentra con una pantera que simboliza la lujuria. La sombra de tal fiera ha estado presente desde siempre en la literatura, pues la sexualidad, así como el erotismo y el amor, crecen, renacen y mueren de mil formas en la vida vivida y en la imaginada. “La historia de la visita de la Pantera es esa historia que narra un fragmento de la vida de dos seres que se aman”, leemos en Ardentía, de Víctor Manuel Pazarín, poemario de reciente publicación en la editorial argentina Doble Sol. En esta obra el amor erótico es pantera lúbrica, surgida de las sombras: “Dentro de la casa la pantera creció. Se volvió enorme. Impasible. Indócil. Algo de mí quedaba. Entre sudores fríos, mi corazón luchó con la pantera”.El autor sigue la tradición baudeleriana de los poemas en prosa. Ardentía canta con “esa otra voz” que es la poesía: comunicación de lo fugitivo, permanencia —por el lenguaje– de los fantasmas huidizos de la sensación, del amor y su efímera eternidad. La poesía, dice Octavio Paz, es una erótica verbal; por eso los poetas saben comunicar esa otra poética, la corporal, que es el erotismo.Palabra y cuerpo, en este contexto, tienen como impulso la inventiva; poesía y erotismo copulan con la imaginación, con el deseo: generan mundos, quebrantan espacio y tiempo: “Las bocas enlazadas mordiendo el Tiempo. El Tiempo que se reencuentra en este tiempo que se desvanece […] Se saben el amor y no les importa”. Los amantes de Ardentía reciben alas, sus cuerpos arden hasta quedar suspendidos. Este vuelo –la imaginación– es la distancia con la mera sexualidad, pues el erotismo es rito, representación: “La Ceremonia del vino, el Ritual de sangre, ¿recuerdas? / Sellamos nuestro pacto abriéndonos las venas: la circulación de la sangre hizo de nosotros –el cuerpo, nuestra carne– una sola unidad. Espíritu. Espíritu”.Paz expone en La llama doble que para el amante el cuerpo deseado es su alma; el amor es por ello trasgresión: “el amante ama al cuerpo como si fuese alma y al alma como si fuese cuerpo”. En la transposición de lo corporal a lo espiritual, en esta (para algunas tradiciones) herejía, reside una de las paradojas del amor, el lazo trágico de amar simultáneamente un alma inmortal y un cuerpo sometido al dominio del tiempo.La (a)tormentaLa presencia del felino, el amor, que acecha a los amantes es también lucha. No en vano Istar, diosa del amor sexual, es también diosa de la guerra, señora de las batallas. Como leemos en el poema “Los amantes”: “Caminan adentro de la noche. Como dos fuegos que perdidos se encontraran y se unieran. Se encontraran y se unieran en dos heridas de espadas. Por la noche unidos como el fuego, los amantes como el fuego se adentran y se tocan. Se alivian y se hieren. Se acechan y se atacan. Como dos lanzas que en el aire se encontraran, los amantes se entregan. Los amantes se entregan perdidos en la noche. Y se unen, vulnerables como siempre lo han sido, en un ardiente beso que en las sombras de la noche ocultan”.Amor y guerra: asimilación de los contrarios en unidad (“Desenfreno de los cuerpos que ardían y no se quemaban”). El rostro bélico, la batalla, palpita en el centro mismo del amor, puesto que la atracción sentida por los amantes, es involuntaria, impulso (sea destino, encantamiento o posea una explicación fisiológica o psicológica) y, a un tiempo, es elección, nudo entre dos libertades: “Extensión de los cuerpos: libertad del amor, cárcel del placer, curación de todos los males”.La paradoja de la libertad, de acuerdo con Paz, camina sobre un suelo fúnebre, se encuentra rodeada de una vegetación venenosa: las traiciones, los celos, el olvido. El olvido, el dolor, la pregunta: “¿Qué de mí y de ti dice la noche, cuando el silencio está entre los dos; cuando el miedo, revelado como un secreto no es más que una distancia imposible de salvar?”. El amor se entrega, en esta obra de Víctor Manuel Pazarín, en un plato de sangre, y aunque al fin parezca pérdida, cansancio, agotamiento, el dolor, también, une y desgarra: el dolor es extravío para encontrarse.En Ardentía aparecen resonancias poéticas del Cantar de los cantares y del amor cortés. Más que artificio o instrumento al servicio de la palabra, tal presencia es manifiesto de que el amor es un rito de continua invención: la reina amándose con el esclavo, el vasallo que reinventa la historia y canta, Esopus. Personajes que transitan por las páginas en llamas, que testimonian, al decir de Paz, que “más allá de felicidad o infelicidad, aunque sea las dos cosas, el amor es intensidad; no nos regala la eternidad sino la vivacidad, ese minuto en el que se entreabren las puertas del tiempo y del espacio: aquí es allá y ahora es siempre”.La historia del amor, la historia del dolor, es serpiente mordiendo su cola: Ardentía, un fragmento de los ardores y luminosidades, el tacto de la libre fatalidad, pálpito y emoción de lo que nunca terminará de vivirse ni de poetizarse.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8835813273619278051-5343457917994005677?l=pazarin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pazarin.blogspot.com/feeds/5343457917994005677/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8835813273619278051&amp;postID=5343457917994005677' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/5343457917994005677'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/5343457917994005677'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pazarin.blogspot.com/2010/03/ardores-de-luz.html' title='Ardores de luz'/><author><name>Víctor Manuel Pazarín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13160992424329945835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/-1xdlVU16sdE/TnFCn-6QdUI/AAAAAAAAAZY/Nvp7fkS7cmA/s220/VICTOR%2BMANUEL%2BPAZARIN%2BESCRITOR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/S4yFZE85zOI/AAAAAAAAADQ/mE09eJ_-w5Q/s72-c/V%C3%ADctor+Manuel+Pazar%C3%ADn.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8835813273619278051.post-625241398450027527</id><published>2010-02-27T16:35:00.001-08:00</published><updated>2010-02-27T17:07:35.136-08:00</updated><title type='text'>El pasajero, cortometraje basado en un cuento homónimo de Víctor Manuel Pazarín</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/S4nA3t8xw-I/AAAAAAAAADI/oHjF6XCbehc/s1600-h/Arizona+y+Sonora+1+061.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5443093688113808354" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/S4nA3t8xw-I/AAAAAAAAADI/oHjF6XCbehc/s400/Arizona+y+Sonora+1+061.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/S4m_8nGay4I/AAAAAAAAADA/Oemlh7Rd8R4/s1600-h/Arizona+y+Sonora+1+061.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/l.php?u=http%253A%252F%252Fwww.youtube.com%252Fwatch%253Fv%253DFeeAIKZp8hI&amp;amp;h=034af7b60aa2d3526b7de7e1b64db18f&amp;amp;ref=mf" target="_blank"&gt;EL PASAJERO 1/2&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;www.youtube.com&lt;br /&gt;Mexican shortfilm directed by Matias Meyer with Jean Meyer and Silverio Palacios. A man hires a taxi for one day. &lt;a onmousedown="'UntrustedLink.bootstrap($(this)," href="http://vimeo.com/channels/46793" target="_blank" rel="nofollow"&gt;http://vimeo.com/channels/46793&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8835813273619278051-625241398450027527?l=pazarin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pazarin.blogspot.com/feeds/625241398450027527/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8835813273619278051&amp;postID=625241398450027527' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/625241398450027527'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/625241398450027527'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pazarin.blogspot.com/2010/02/httpvimeo.html' title='El pasajero, cortometraje basado en un cuento homónimo de Víctor Manuel Pazarín'/><author><name>Víctor Manuel Pazarín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13160992424329945835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/-1xdlVU16sdE/TnFCn-6QdUI/AAAAAAAAAZY/Nvp7fkS7cmA/s220/VICTOR%2BMANUEL%2BPAZARIN%2BESCRITOR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/S4nA3t8xw-I/AAAAAAAAADI/oHjF6XCbehc/s72-c/Arizona+y+Sonora+1+061.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8835813273619278051.post-5393164619857280051</id><published>2010-02-14T12:13:00.000-08:00</published><updated>2010-02-14T12:17:43.400-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/S3haGwsR2hI/AAAAAAAAAC4/49DDtupN6-0/s1600-h/VÃ¬ctor+Manuel+PazarÃ&amp;shy;n+12.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5438195622246210066" style="WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/S3haGwsR2hI/AAAAAAAAAC4/49DDtupN6-0/s400/V%C3%ACctor+Manuel+Pazar%C3%ADn+12.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Habla de su poemario Ardentía, obra calificada de interesante y atípica&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mi idea de la escritura es muy personal: Víctor Manuel Pazarín&lt;br /&gt;En esta obra los poemas interactúan entre sí, explica en entrevista&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;RICARDO SOLÍS&lt;br /&gt;www.lajornadajalisco.com.mx/2010/02/14/index.php&lt;br /&gt;&lt;a title="Mostrar la imagen ampliada" href="http://www.lajornadajalisco.com.mx/2010/02/14/index.php?section=cultura&amp;amp;article=010n1cul#"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a title="Mostrar la imagen ampliada" href="http://www.lajornadajalisco.com.mx/2010/02/14/index.php?section=cultura&amp;amp;article=010n1cul#"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El poeta jalisciense Víctor Manuel Pazarín Foto: FOTO LA JORNADA JALISCO&lt;br /&gt;El escritor jalisciense Víctor Manuel Pazarín, en entrevista con La Jornada Jalisco, habla acerca de la publicación de su más reciente libro, Ardentía (Doble Sol, Buenos Aires, 2010), un volumen breve de poemas editado en Argentina, en coparticipación con el sello editorial Tinta Nueva, de la ciudad de México, a través del contacto establecido por su director, el también escritor Federico Corral Vallejo.&lt;br /&gt;De esta forma, Ardentía se coloca como un título dentro de una colección en la que esta casa editora argentina publica obras de escritores mexicanos contemporáneos. El texto, sometido a consideración en ambos países, fue aprobado bajo la calificación de su escritura como “interesante y atípica”.&lt;br /&gt;El libro, de acuerdo con el autor, “fue escrito en un lapso de tiempo que se especifica en el texto”, esto es, de mayo de 1999 al mes de agosto de 2000, “un periodo de experiencia humana al cual respondí” y, así, permaneció mucho tiempo “guardado”.&lt;br /&gt;En este sentido, establece Pazarín, “mi idea de la escritura es muy personal, ni trato de intelectualizarla ni tampoco intento sorprender a nadie. No es la intención. Se trata de responder a un asunto humano y si en eso ‘algo’ de literatura o de poesía se cuela, para mí sería formidable. No lo sé decir. Me gusta el texto, pero no porque responda a un hecho concreto de mi vida sino porque es agradable, me agrada, me contagia cosas. Y cursi como soy, respondo a esa cursilería que –quizá– existe en Ardentía. No me desanima o inquieta ser un cursi total”.&lt;br /&gt;Ahora bien, el tono del libro parece distanciarse de estas palabras, su registro –dentro de su carácter “amoroso”– contiene las formas del reclamo y, en su mayor parte, como una “celebración atemperada”, su efecto es ritualista; en este orden de ideas, el poeta establece que “de algún modo es un ritual todo el libro, lo que ocurre ahí”, puesto que “no sólo es un poemario” sino que se trata, asimismo, “de una narración”, de ahí que “me parece casi imposible que muchos de sus textos se sostengan por sí mismos, tienen que estar en relación con los demás”, en lo que describe como “una especie de secuencia, pero también de exposición. Esto hace que los fragmentos se sostengan, al recargarse en la espalda uno de otro. Repito, no es un libro que desee sorprender, tampoco que pretenda más allá de lo que es en sí mismo. Y me parece digno, en ese sentido. Responde a una honestidad de vida, de momento, de existencia. Y me agrada porque es honesto, es decir, reconozco honestidad en él”.&lt;br /&gt;Respecto del proceso de escritura, para el autor la respuesta es concreta: “respondí a cada experiencia. De hecho, es un libro muy breve, pero fue más grande y sufrió recortes, algunas cosas no funcionaron ya como parte del ensamblaje de una serie de textos que, ya después de haberse escrito, se convirtió en una historia y me interesaba contarla como tal”.&lt;br /&gt;Ante esta definitividad del sustrato narrativo en un libro de poesía, Pazarín asegura que “para mí fue fundamental no repetir otras experiencias literarias o poéticas porque no me decían nada. Y no porque ya no vuelva a esas antiguas relaciones con el soneto u otras formas clásicas que me interesa seguir, aunque todo mundo las haya denostado. Pero creo que el ejercicio literario es de carácter espiritual y, si en ese ejercicio, ‘algo’ se revela del alma del sujeto o de la circunstancia, me parece que tiene ya un cierto valor, que tal vez no pueden verlo otros, y es válido, y probablemente sea un ‘tache’ inmediato durante la lectura; pero mi idea no es exactamente ser literario, en ninguno de los casos, ni cuando escribo un cuento o una novela o un artículo. Me interesa hacer el intento de que la comunicación se logre, y si me satisface como manifestación personal, en el sentido estricto del diálogo, es para mí muy importante. Muchas de las cartas que parecen en el libro lo son”.&lt;br /&gt;Otro detalle es el cambio de disposición de los textos en la versión publicada, lo que el autor explica al decir que “de pronto sentí que era un libro que era demasiado extenso y que perdía algo que para mí es fundamental en la escritura: la intimidad. Es un libro íntimo, pretende serlo y nació de un hecho íntimo. La versión anterior no parecía ser muy clara en ese ‘bosque de papel’ que exhibía ‘huecos’, se me figuró ‘fofo’. Entonces lo fui uniendo, y creo que así resulta más efectivo, como la narración que –en efecto– es, completamente ficticia; aunque derive de hechos que alguna vez fueron ‘realidad’, me gusta como fabulación”.&lt;br /&gt;Pazarín asegura que espera del libro que, quienes lo lean, se identifiquen con quienes aparecen y se nombran en él; además “hay algunas citas y homenajes a la Biblia, a algunos poetas (en citas concretas), y es un paseo, un pequeño viaje, concreto, a veces doloroso, que finalmente está ‘dirigido’ y espero que esa dirección se complete pronto, es decir, que cerrará el círculo con el motivo por el cual fue escrito”.&lt;br /&gt;Por otro lado, Ardentía contiene no pocas referencias al entorno natural, identificables en algunos elementos que, refiere el escritor, al preguntársele si hubo algún grado de “conciencia” al escribirlo: “yo podría decir que sí, pero no es cierto. Supongo que puden encontrarse referencias a Novalis, a Rilke, a Baudelaire (en especial en sus poemas en prosa). De lo que sí estoy conciente es de seguir –de algún modo– el modelo del poema en prosa de Baudelaire, es decir, mi modelo fue ese, uno muy difícil pues, el poema en prosa es una rareza y, como tal, uno hace intentos por acercarse a los buenos ejemplos; pero no es posible saber si se logra o no. Y de pronto uno se sorprende al mirar el engranaje en el lenguaje sin saber si se fincó bien o no. Pero conciencia, con precisión, no hubo. En el amor –a veces– no hay conciencia; puede decirse que es inconsciente pero debe prevalecer la inteligencia, y en ella está el dolor”.&lt;br /&gt;Para el también autor de libros de relatos y una novela, Ardentía “es la historia de un amor frustrado, la historia de lo inalcanzable. Desde ahí, creo, como lector, después de tantos años, me comienza a interesar. Porque de alguna manera, en otros textos míos, encuentro parentesco con los de Ardentía, especialmente en lo que es la búsqueda de lo inalcanzable, de un amor inalcanzable; no porque lo sea del todo, es decir, ahora no podría escribirlo, es un libro que es producto de una circunstancia. Lo que me ocurre ahora es tomado de otro modo, no pertenecen a un terreno que ya experimenté, al cual me abandoné”.&lt;br /&gt;Finalmente, concluye Pazarín, “es un libro evocativo, que evoca amor por el lenguaje; sin que se pretendan palabras rebuscadas sino, por el contrario, una forma de sencillez expresiva. Si algo de relevante tiene, es esa forma de amor. Se trata de un libro amoroso, aunque ahora se escriban pocos en este sentido o se juzguen pasados de moda. Pero yo no estoy en la moda. Escribí sobre lo que me ocurrió. Así lo cuento, tratando de ser preciso, sincero y desenfadado, esto es, no pensaba que escribía un poema, intenté expresarme. Sólo eso”. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8835813273619278051-5393164619857280051?l=pazarin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pazarin.blogspot.com/feeds/5393164619857280051/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8835813273619278051&amp;postID=5393164619857280051' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/5393164619857280051'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/5393164619857280051'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pazarin.blogspot.com/2010/02/habla-de-su-poemario-ardentia-obra.html' title=''/><author><name>Víctor Manuel Pazarín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13160992424329945835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/-1xdlVU16sdE/TnFCn-6QdUI/AAAAAAAAAZY/Nvp7fkS7cmA/s220/VICTOR%2BMANUEL%2BPAZARIN%2BESCRITOR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/S3haGwsR2hI/AAAAAAAAAC4/49DDtupN6-0/s72-c/V%C3%ACctor+Manuel+Pazar%C3%ADn+12.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8835813273619278051.post-6371506225563426464</id><published>2009-12-16T18:13:00.000-08:00</published><updated>2009-12-16T18:28:10.935-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/SymT_xGOzuI/AAAAAAAAACo/hS0bGOzI9ac/s1600-h/PazarÃ&amp;shy;n-DOBLESOL.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5416022750610247394" style="WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/SymT_xGOzuI/AAAAAAAAACo/hS0bGOzI9ac/s400/Pazar%C3%ADn-DOBLESOL.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Víctor Manuel Pazarín /Ardentía, editorial Doble Sol (Buenos Aires, Argentina, diciembre de 2009)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8835813273619278051-6371506225563426464?l=pazarin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pazarin.blogspot.com/feeds/6371506225563426464/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8835813273619278051&amp;postID=6371506225563426464' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/6371506225563426464'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/6371506225563426464'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pazarin.blogspot.com/2009/12/victor-manuel-pazarin-ardentia.html' title=''/><author><name>Víctor Manuel Pazarín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13160992424329945835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/-1xdlVU16sdE/TnFCn-6QdUI/AAAAAAAAAZY/Nvp7fkS7cmA/s220/VICTOR%2BMANUEL%2BPAZARIN%2BESCRITOR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/SymT_xGOzuI/AAAAAAAAACo/hS0bGOzI9ac/s72-c/Pazar%C3%ADn-DOBLESOL.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8835813273619278051.post-2999013053966484025</id><published>2009-11-23T19:57:00.000-08:00</published><updated>2009-12-16T18:24:16.563-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Víctor Manuel Pazarín'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/SwtaQ7bjSYI/AAAAAAAAACg/twT6dOTacYA/s1600/mercadoamatitan.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5407515024466069890" style="WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 192px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/SwtaQ7bjSYI/AAAAAAAAACg/twT6dOTacYA/s400/mercadoamatitan.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/SwtaQbXPksI/AAAAAAAAACY/4F8lo8ELjOc/s1600/Cazadores+de+gallinas+025.JPE"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5407515015858066114" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/SwtaQbXPksI/AAAAAAAAACY/4F8lo8ELjOc/s400/Cazadores+de+gallinas+025.JPE" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Víctor Manuel Pazarín&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8835813273619278051-2999013053966484025?l=pazarin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pazarin.blogspot.com/feeds/2999013053966484025/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8835813273619278051&amp;postID=2999013053966484025' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/2999013053966484025'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/2999013053966484025'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pazarin.blogspot.com/2009/11/blog-post.html' title=''/><author><name>Víctor Manuel Pazarín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13160992424329945835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/-1xdlVU16sdE/TnFCn-6QdUI/AAAAAAAAAZY/Nvp7fkS7cmA/s220/VICTOR%2BMANUEL%2BPAZARIN%2BESCRITOR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/SwtaQ7bjSYI/AAAAAAAAACg/twT6dOTacYA/s72-c/mercadoamatitan.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8835813273619278051.post-3489270446259350754</id><published>2008-09-19T14:12:00.000-07:00</published><updated>2008-09-19T14:19:57.956-07:00</updated><title type='text'>La vida íntima, parte del arsenal del escritor: Pazarín</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/SNQXOstR-sI/AAAAAAAAABY/2dHtWpuqVQ4/s1600-h/Vic.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/SNQXOstR-sI/AAAAAAAAABY/2dHtWpuqVQ4/s320/Vic.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5247845007080159938" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;RICARDO SOLIS  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Con &lt;st1:personname productid="LA JORNADA JALISCO" st="on"&gt;La Jornada Jalisco&lt;/st1:personname&gt; platicó el escritor jalisciense Víctor Manuel Pazarín (Zapotlán el Grande, 1963), publicó recientemente su primera novela, Cazadores de gallinas (Rémora/Tintanueva, 2008), y habrá de presentarla, este próximo lunes 22 de septiembre, en la ciudad de México.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;–No es usted un novato, pero entre su último libro y la publicación de esta novela median…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;–Doce años…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;–¿A qué atribuirlo? ¿Qué ocurre con usted en ese tiempo?&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;–En 12 años, en al menos ocho de ellos hay una circunstancia muy importante para mí, la vida íntima. En los últimos cuatro o cinco libros que estoy escribiendo, esa es una parte fundamental. Cómo he vivido y me ha permitido vivir –quién comparte conmigo mi vida– y que no voy a revelar, salvo de manera ficcional. Creo que gran parte del arsenal de un escritor es la vida íntima. Bueno o malo el escritor, eso no importa. Lo esencial es cómo y con qué intensidad se vive eso. Esa es la gran diferencia entre un libro publicado en 1996 y uno de 2008. Además, aquél era de poesía, éste es fabulación narrativa…&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;–En Cazadores de gallinas, para entrar en materia, nos enfrentamos a un personaje que enfrenta diversas circunstancias, se ve obligado a tomar decisiones y culmina una transformación. ¿Se pensó como una suerte de novela con ese desarrollo?&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;–En realidad, la novela nace de una venganza. Creo que la venganza ha sido uno de los grandes motivos de la literatura en el mundo. Esta novela tiene que ver con una negativa para publicar otra, ya escrita, hace más tiempo, de la que me dijeron que era ‘muy intelectualizada’, ‘difícil’ y fuera de los criterios que (al menos dos editoriales) en la ciudad de México solicitaban. Entonces, me dije que escribiría algo ‘más comercial’. Para mi sorpresa, resulta que no puedo escribir ‘literatura comercial’, al menos como se concibe en el mercado. No podría caer en esa red actual de la literatura mexicana, en la que se exige que se escriba de un modo o de otro, porque es ‘lo que se vende’. Lo que yo descubro es, entonces, cómo procede mi manera de formular la imaginación, cómo un pensamiento (sin decir si es bueno o malo) funciona; y descubro un poco más de mí. De hecho, creo que todo lo que yo he escrito –para mí– tiene un sentido de formación, de ofrecerme como objeto para redimir asuntos personales, todo en mí tiene que ver con superar eso. Todo lo que vaya a escribir tendrá, pienso, que ver con eso, porque tengo muchas deudas con la vida, y debo pagarlas. Lo importante, aquí, es que hay un producto de esa entrega. Así surgió Cazadores de gallinas que es, en alguna medida, un infierno.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;–Pero puede verse también como un infierno no exento de humor, de situaciones que provocan risa en el encuentro de un personaje con otro.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;–Y qué en la vida no es ridículo. Cómo no asumir la ridiculez. Reconocer cómo, a lo largo del tiempo, uno puede ver como ridículo algo que en su momento fue un problema. A la larga, claro, se superan o se ven con mayor inteligencia o preparación humana. Por eso hay que retratar también la ridiculez, hay que saber desnudarse para saber ver lo ridículo que uno fue, o lo ridículo que los personajes son. Quien se sustrae tiene que ver la ridiculez de las acciones humanas.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;–Y tiene, en esta novela, que ver con la desnudez en más de un sentido. El centro situacional parece siempre estar relacionado con algo de carácter erótico.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;–El erotismo nos proporciona, según mi apreciación, un modo muy claro de la existencia: enfrentarnos a nosotros mismos ante el otro, completamente en desnudez. Pero cuando el erotismo llega a su culminación (y puede llegar a ser místico, incluso), es cuando uno se desvela y se quita los tabúes para ser uno mismo, en la desnudez que uno es en la realidad. El vestir, sabemos, es una forma del pudor. Cuando uno evita o salva esos pudores, el erotismo puede ser total, profundo, elevado.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;–Tomando en cuenta que el personaje central es un realizador de cine, o pretende serlo, eso introduce en la novela las ideas acerca de la representación y los modos como opera para describir o referir las cosas…&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;–Si hablo, como autor, de la escritura (el cine es una forma de escritura) es porque es un tema que me es cercano, y es un problema, y los problemas de la escritura me quitan el sueño, las palabras, todo lo que tenga que ver con la imaginación e involucre el lenguaje me quita el sueño. Entonces, la novela está plagada de eso. No es fortuito. Casi nada de lo que ocurre en esa novela lo es. Hubo siempre una intención muy clara. He vuelto a leerla y descubro que quien la escribió sabía lo que quería decir.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;–A pesar de los registros múltiples, variados, de la estructura hay una conexión enorme, como si se buscara aparentar la fragmentación…&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;–Es una novela fragmentaria. El pensamiento lo es, lo mismo que la imaginación. La novela refleja un modo de pensar, una actitud ante las cosas. Donde se establece la conexión, creo, es en el drama, porque ahí hay una totalidad –creo– que se revela en la lectura, una línea clara de que el dolor es uno de los factores más importantes para constituir la tragedia, la situación difícil para cada personaje…&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;–Un dolor percibible pero no referido, un espacio donde caben ironía y humor ¿es parte de su idea de escritura?&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;–Sí. Es una manera de proceder, no creo que haya un método. Simplemente es un descubrimiento –pienso– de mí mismo.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;  –Si hay humor es porque la escritura salva de situaciones que quizá se vivieron y no se entiende por qué ocurrieron, aunque después se descubra que todo fue ridículo, que todo podía salvarse, pero el drama personal se vivió tan fuertemente que produjo sufrimiento. Nadie se salva del dolor. No hay razón para ‘decir’ el dolor cuando se manifiesta en los personajes”.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;–Tanto mejor, entonces, sí se cumplen dichas condiciones ¿no?&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;–Toda literatura es colateral, es decir, describe asuntos humanos y el lector es quien debe corresponder a esa intención de los autores. No es necesario colocar a un personaje en una situación manifiesta de dolor para que se perciba. El dolor físico genera, por lo general, una reacción notable; cuando se siente dolor espiritual (o ‘del alma’, como se decía antiguamente) depende de la dignidad con que se viva el cómo se manifiesta a cada instante ese dolor. Así, un personaje digno no tiene por qué ser maniqueo ni un ser tan –valga el término– ‘claridoso’.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;–Tanto más, también, ligada a la vida una literatura a la que llegamos para no categorizar sino vivirla, ¿es así?&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;–El lenguaje en la literatura, como toda otra forma de arte, debe ser artificioso, pero no tiene por qué ser falso. Los personajes, de este modo, se construyen partiendo de la experiencia personal como un conjunto, los personajes son múltiples (no convive en ellos un solo carácter o se basan en una sola persona).&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;–Respecto del entorno ¿era su propósito hacer una novela ubicada en Guadalajara?&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;–En las dos novelas que escribí con anterioridad, rehuí hablar de Guadalajara (porque la llamé Ciudad Perdida, haciendo una referencia bíblica). Pero se trata de una trilogía. Curiosamente, Cazadores de gallinas es la tercera parte pero se publica primero; en ella, algo me obligó a hablar de Guadalajara. Y me siento tan a gusto que, desde ahora, pienso (y advierto que no soy el gran escritor pero hago lo que puedo), voy a estar siempre en dos puntos narrativos, dos zonas geográficas: una, Zapotlán y, otra, Guadalajara. Y, sólo tal vez, Tonalá (donde ahora vivo y en este momento conversamos), que es un gran pueblo. Todas con un carácter distinto, claro. Creo que la geografía obliga a generar historias diferentes…&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;–El espacio parece ser un condicionante definitivo…&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;–Yo lo creo así…&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;–Por último, la escritura (que yo llamaría ‘móvil’) presenta un dinamismo que conduce al lector con ligereza a través de las acciones ¿hay diferencia respecto de las novelas anteriores de la trilogía?&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;–La primera novela tiene mucha acción, pero es distinta a la siguiente, que es una novelita –donde las situaciones de los personajes emparientan la primera con esta última– ‘mental’, por eso es breve (apenas 90 cuartillas). Cazadores… tiene mucho que ver con la cartografía del espíritu y la de la ciudad. No la concebiría en otro sitio que no fuera Guadalajara, sería otra cosa. Su estructura obedece, pienso, al ser y sentir de los personajes, no podría ser lineal (sería imposible). La ‘movilidad’ de la que hablas, la hace –creo– el hecho de que se trata de una novela de muchas voces, diversos registros narrativos y puntos de vista diferenciados. De algún modo, está concebida por los personajes. Y porque se trata de un paso; un enorme paseo de 35 años por esta ciudad.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Entrevista aparecida en: &lt;cite&gt;www.lajornadajalisco.com.mx/&lt;/cite&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8835813273619278051-3489270446259350754?l=pazarin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pazarin.blogspot.com/feeds/3489270446259350754/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8835813273619278051&amp;postID=3489270446259350754' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/3489270446259350754'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/3489270446259350754'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pazarin.blogspot.com/2008/09/la-vida-ntima-parte-del-arsenal-del.html' title='La vida íntima, parte del arsenal del escritor: Pazarín'/><author><name>Víctor Manuel Pazarín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13160992424329945835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/-1xdlVU16sdE/TnFCn-6QdUI/AAAAAAAAAZY/Nvp7fkS7cmA/s220/VICTOR%2BMANUEL%2BPAZARIN%2BESCRITOR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/SNQXOstR-sI/AAAAAAAAABY/2dHtWpuqVQ4/s72-c/Vic.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8835813273619278051.post-2909282480501582608</id><published>2008-09-12T21:13:00.000-07:00</published><updated>2008-09-12T21:15:13.952-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/SMs-LIsyREI/AAAAAAAAAAw/X7EdtT9SQEY/s1600-h/InvitaciÃ³n.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5245354552037884994" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/SMs-LIsyREI/AAAAAAAAAAw/X7EdtT9SQEY/s320/Invitaci%C3%B3n.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8835813273619278051-2909282480501582608?l=pazarin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pazarin.blogspot.com/feeds/2909282480501582608/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8835813273619278051&amp;postID=2909282480501582608' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/2909282480501582608'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/2909282480501582608'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pazarin.blogspot.com/2008/09/blog-post.html' title=''/><author><name>Víctor Manuel Pazarín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13160992424329945835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/-1xdlVU16sdE/TnFCn-6QdUI/AAAAAAAAAZY/Nvp7fkS7cmA/s220/VICTOR%2BMANUEL%2BPAZARIN%2BESCRITOR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/SMs-LIsyREI/AAAAAAAAAAw/X7EdtT9SQEY/s72-c/Invitaci%C3%B3n.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8835813273619278051.post-5090213965888118205</id><published>2007-12-19T12:59:00.000-08:00</published><updated>2009-01-06T17:03:11.296-08:00</updated><title type='text'>El Oscuro Señor</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:times new roman;" align="justify" &gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Algo le dice.&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:times new roman;" &gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La obesa figura del Oscuro Señor se inclina para depositar un bisbiseo en el oído de la mujer. Yo imagino que a su oreja cae un negro líquido, viscoso y putrefacto. Ella finge no escuchar. Su actitud es de espera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:times new roman;" &gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Amparados por la penumbra de la sala del cine, los dos se buscan. Se retan codiciosos. Lúbricos. Ignoran todo, porque son ignorados. Sólo existe su voz. Su incomprensible voz que algo vuelve a depositar, una semilla salaz.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:times new roman;" &gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ahora la mano del Oscuro Señor entra al bolsillo del pantalón y saca de su billetera la moneda con la que paga a la mujer para que ella recobre su movilidad. Se trata nada menos que de una mujer a la que cae la negra rueda del dinero y se acciona.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:times new roman;" &gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El Oscuro Señor vuelve a buscar algo en su pantalón: su mano busca y busca: encuentra. Y la mujer se inclina un instante y las carnes del Oscuro Señor se mueven. Se quedan en temblor. Se deshacen, grasosas. Y corren primero por la butaca y luego al piso, al pasillo, al baño: desaparecen.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La mujer se incorpora ante la nada. Escupe. Se acomoda la ropa y busca. Aparece y desaparece con el resplandor de la luz que proyecta la película de la sala de cine Greta Garbo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8835813273619278051-5090213965888118205?l=pazarin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pazarin.blogspot.com/feeds/5090213965888118205/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8835813273619278051&amp;postID=5090213965888118205' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/5090213965888118205'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/5090213965888118205'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pazarin.blogspot.com/2007/12/el-oscuro-seor.html' title='El Oscuro Señor'/><author><name>Víctor Manuel Pazarín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13160992424329945835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/-1xdlVU16sdE/TnFCn-6QdUI/AAAAAAAAAZY/Nvp7fkS7cmA/s220/VICTOR%2BMANUEL%2BPAZARIN%2BESCRITOR.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8835813273619278051.post-1784230117540365134</id><published>2007-12-12T14:08:00.000-08:00</published><updated>2010-10-27T15:35:36.626-07:00</updated><title type='text'>El cirio y la muerte [La muerte como recurrencia]</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/R2g92vPOx_I/AAAAAAAAAAg/pF2EWZMTib4/s1600-h/Calaveras.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5145430584873371634" src="http://3.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/R2g92vPOx_I/AAAAAAAAAAg/pF2EWZMTib4/s320/Calaveras.jpg" style="cursor: pointer; float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-family: times new roman; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-family: times new roman; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black;"&gt;A Juan Domingo Argüelles&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: right;"&gt;&lt;img alt="" src="file:///C:/DOCUME~1/Loops/CONFIG~1/Temp/moz-screenshot.jpg" /&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;Ay muerte tan rigurosa&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: right;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;déjame vivir un día&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black;"&gt;Romance&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;h4 align="center" style="font-family: courier new; text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%; font-variant: small-caps;"&gt;Constancia de &lt;personname productid="LA MUERTE" st="on"&gt;la muerte&lt;/personname&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;A&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt; esta hora, en algún extremo del territorio mexicano alguien muere. Y esa muerte, por anónima que sea, no quedará, por así decirlo, en el olvido. Un trovador rural, un poeta no sin celebridad (aunque sea en la misma ranchería) rasga las cuerdas de su guitarra y compone un corrido. Esa canción hará que una muerte sin sentido, sin aparente importancia, se guarde en la memoria mientras alguien cante los octosílabos en el papel escritos. Esa muerte, pues, no será una que se olvide: mientras una solitaria voz vernácula trove esos versos —en una apartada loma llena de ocotes, y bajo siempre una brillante luz de luna—, el difunto seguirá vivo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;Con seguridad así comenzaron los corridos de &lt;i&gt;El hijo desobediente&lt;/i&gt;, o &lt;i&gt;La muerte de Lino Zamora&lt;/i&gt; —recopilados por Vicente T. Mendoza en su libro &lt;i&gt;Corridos mexicanos&lt;/i&gt; [FCE, 1954]—, ahora para nosotros célebres e inolvidables. De un acontecimiento hasta en ese momento aislado, o de una simple ocurrencia de poetas para algunos improvisados, o para otros con una educación rigurosísima en la versificación, han nacido piezas de gran importancia literaria. El Cancionero mexicano, el que corresponde a los corridos —casi siempre de autores anónimos— ha venido a corresponder a la tradición legada de los romances españoles.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;Quién duda, entonces, de la importancia de nuestra cultura nacida del pueblo. La cultura popular, de la que se describe plenamente nuestra identidad, la llamada &lt;i&gt;idiosincrasia&lt;/i&gt; nace de la gente del pueblo y después los artistas educados la han tomado para crear —recrear— obras maestras en todas las ramas de arte mayor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;No es un accidente, pues, que uno de nuestros poetas mayores, como lo es Xavier Villaurrutia, hubiera titulado uno de sus libros &lt;i&gt;Nostalgia de la muerte&lt;/i&gt; [&lt;i&gt;Teatro y poesía completa de Xavier Villaurrutia&lt;/i&gt;, FCE, 1953], así el tema de la muerte en Villaurrutia sea de distinta índole, según Octavio Paz en &lt;i&gt;Xavier Villaurrutia en persona y en obra&lt;/i&gt; [FCE, 1978] (“No creo que su tema haya sido la muerte, al menos exclusivamente. Y no lo creo, a pesar de lo que él dice y de lo que así declara el título de su libro, porque en esos poemas el tema de la muerte está asociado estrechamente al del sueño y ambos a la noche.”), por mencionar sólo un ejemplo —puesto que la poesía mexicana culta y popular está íntimamente ligada al tema de la muerte, recordemos únicamente el apartado de ‘Funeraria’ de &lt;i&gt;Mil y un sonetos mexicanos&lt;/i&gt; [Recopilador Salvador Novo, Editorial Porrúa, 1963], que hace un enorme recorrido con obra de poetas nacidos desde 1683 (Juan Villa y Sánchez), hasta otro nacido en 1939 (José Emilio Pacheco)—, ni que Guadalupe Posada tomara como su principal tema la muerte —la calavera— en sus grabados.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;h4 align="center" style="font-family: courier new; text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%; font-variant: small-caps;"&gt;Recordatorio de &lt;personname productid="LA MUERTE" st="on"&gt;la muerte&lt;/personname&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%; font-variant: small-caps;"&gt;(retablos de &lt;personname productid="LA MEMORIA" st="on"&gt;la memoria&lt;/personname&gt;)&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;h5 align="left" style="font-family: courier new; text-align: left;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%; font-style: normal;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h5&gt;&lt;h5 align="left" style="font-family: courier new; text-align: left;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%; font-style: normal;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h5&gt;&lt;h5 style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;La danza macabra&lt;/span&gt;&lt;/h5&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;En San Miguel Allende me tocó presenciar (en 1987) los festejos de &lt;personname productid="la Semana Santa." st="on"&gt;la Semana Santa.&lt;/personname&gt; Por las calles que bordean &lt;personname productid="la Plaza" st="on"&gt;la Plaza&lt;/personname&gt; de Armas vi, no sin asombro, parte del convite, del carnaval. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;Máscaras y disfraces. Baile y música. Religiosidad y descaro. Vida pública y anonimato. Orgía y desencanto. Acercamiento y lejanía. El espectáculo recordaba, más que a la obra de Posada (que es, por decirlo de alguna manera, emblemática y festiva), a la de José Clemente Orozco que es más apocalíptica y terriblista. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;El juego popular que presencié, me recordó, también, &lt;i&gt;La danza macabra&lt;/i&gt; de Juan Holbein el Joven.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;El espectáculo me hizo huir. Corrí entre la muchedumbre hasta llegar a la casa en donde me hospedaba. En el callejón me senté en la banqueta y comencé a llorar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;Años después, al leer las palabras de Paul Westheim [&lt;i&gt;La calavera&lt;/i&gt;, FCE, 1983] que describe los motivos de la obra (“La danza macabra hace pensar en la muerte a los que viven despreocupados, sin pensar en su salvación, entregados al juego de las pasiones terrenales...”), pude entender el acontecimiento. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;h5 style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;Visión pasajera de la muerte&lt;/span&gt;&lt;/h5&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;Camino a la ciudad de México vimos, en el borde de la carretera, un funeral. Cuatro hombres de extracción humilde cargaban un ataúd. Vestían de negro. Una larga hilera de gente los seguía. Las mujeres, que eran muchas, traían en sus brazos alcatraces y margaritas, y en sus labios cantos. Lloraban y cantaban. Festejaban —nos pareció así— y lamentaban la muerte. Las lágrimas en sus rostros nos mostraban su dolor. Mas en sus cantos estaba, de algún modo, la alegría: contradicción. Escuché, en aquella ocasión, canciones que no he vuelto a oír jamás. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;Seguimos el féretro por algún tiempo; luego los perdimos en un recodo de la carretera. Les recordé a mis acompañantes, los funerales a los que asistí en la infancia. Traje a mí sobre todo el funeral de un “angelito” y los acontecimientos ocurridos. Los recuerdo ahora, otra vez, después de muchos años...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;h5 style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;El cirio y la muerte&lt;/span&gt;&lt;/h5&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;En 1981 &lt;personname productid="la Sep-Fonapas" st="on"&gt;la Sep-Fonapas&lt;/personname&gt; editó un libro a la vez hermoso y terrible: &lt;i&gt;Niños&lt;/i&gt;. Hermoso porque nos recuerda la infancia, desde la época prehispánica hasta nuestros días. Y terrible por algunas fotografías, pinturas y retablos de niños muertos. En este libro hay una fotografía [de Lázaro Blanco] que me sorprende y me duele. Me recuerda la muerte prematura de amigos de la infancia. Me atrevo a describirla:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;Entra, desde el fondo del cuarto vacío, hasta elevar los pies del hombre que mira de pie el féretro, la débil luz de una claraboya. No es la única luz en la vacía estancia: hay en el extremo, muy cerca de nuestra mirada, la flama de un único cirio. Parece que esa llamita albeara aún más la blanca tela con la que se cubre el joven difunto. Su oscurecido rostro apenas se ve, no porque no exista, sino que la oscuridad de su muerte se hace visible. Más que un muerto parece un dormido. Su silencio es rotundo. El hombre deja caer su mirada. El que parece que duerme ya no sabe que lo miran. El hombre junta sus manos, en señal de dolor. Su dolor comienza en su alborotada cabellera. Quizá acaba de despertar. Su cabello se eleva de extraña forma y hace que la cabeza tenga un tamaño singular: redonda y triangular a la vez. Nada se oye, sólo la flama que se dibuja con cierta perfección y nombra el silencio. Pero, ¿dice algo el silencio? El cirio se vuelve a iluminar los cuerpos y nada se escucha..., sino el dolor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;h4 align="center" style="font-family: courier new; text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%; font-variant: small-caps;"&gt;Cuando &lt;personname productid="LA MUERTE NOS" st="on"&gt;la muerte nos&lt;/personname&gt; sorprenda, habremos reído&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: right;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;Estaba &lt;personname productid="LA MUERTE" st="on"&gt;la Muerte&lt;/personname&gt; un día&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: right;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;sentada en un arenal,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: right;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;comiendo tortilla fría&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" face="courier new" style="text-align: right;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;pa ver si podía engordar.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;h2 align="right" style="font-family: courier new; text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black;"&gt;Canción popular&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;Las calaveras de Posada están estrechamente ligadas a los corridos. Y podría decirse que también al periodismo, sobre todo a la llamada nota roja. Sin embargo, contrario al patetismo y morbo que crea la nota roja, las calaveras de Posada reflejan un fino humor que llega a la ironía, al sarcasmo, a la inteligencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;Algunos historiadores, como es el caso de Rafael Carrillo [&lt;i&gt;Posada y el grabado mexicano&lt;/i&gt;, Editorial Panorama, 1987], han aludido que los orígenes de su obra se enclavan en la cultura prehispánica, sin embargo, Carlos Monsiváis en el prólogo a &lt;i&gt;Ustedes les consta&lt;/i&gt; [Editorial Era, 1980], nos dice que “sus calaveras no remiten a instintos ancestrales sino al uso magistral de las convenciones de época”. Posada —también lo dice Monsivásis— no pretende horrorizar, sino divertir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;Contrario al sentimiento que causó en Europa su obra (según nos cuenta Paul Westhim en su libro &lt;i&gt;La calavera&lt;/i&gt;), a nosotros no hacen reír. Compartimos su humor y sus figuras ahora forman parte de nuestra forma de ser. En el libro &lt;i&gt;La calavera&lt;/i&gt;, hay una foto que nos describe con perfección la manera en que hemos asimilado a Posada y su obra: en ésta, están los hijos (muy pequeños) de Alberto Gironella con una calavera mariachi, su risa, que no temor ni espanto, reflejan plenamente cómo nos ha hecho reír la muerte, y que antes que llegue, habremos disfrutado de su compañía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;h4 style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black;"&gt;La que narra es la muerte&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;Mi madre, cuando yo era un niño, me narró una historia que le había contado mi abuela cuando niña. La disfruté con verdadero placer y temor. Cuando cumplí 25 años leí la obra completa de B. Traven. &lt;i&gt;Macario&lt;/i&gt;, esa deliciosa novelita que aún se deja leer, narraba el mismo acontecimiento. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyTextIndent" style="font-family: courier new; margin-left: 0cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;Mi madre no sabe leer. Mi abuela no sabía leer. ¿Quién le contó a mi abuela ese argumento?, lo ignoro. Sin embargo, no deja de sorprenderme que la supiera y que B. Traven ya la hubiera escrito.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;Ignoro si la historia es del dominio popular.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;h4 style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black;"&gt;Épica de la muerte&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h4&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;Vicente T. Mendoza confiere al corrido un carácter épico-lírico-narrativo. Es, además, agreguemos, la forma poética que mayoritariamente penetra en nuestras clases populares. Por los corridos muchos de nosotros nos hemos enterado de la historia nacional, de los hechos violentos del narcotráfico, de grandes amores y de las tragedias. Cantados por Chalino Sánchez, por Los Tigres del Norte o por Los Alegres de Terán y Las Jilguerillas, los corridos corresponden a nuestra poesía más popular. ¿es acaso el arte popular con el que más nos identificamos?, o ¿es acaso que a partir de la cultura popular existe y se forma nuestro carácter?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;Lo que no logra en gran medida el arte culto, los libros en general, lo logran unos versos cantados a media noche en la ciudad o en el campo.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: times new roman; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-size: 100%;"&gt;[1999]&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8835813273619278051-1784230117540365134?l=pazarin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pazarin.blogspot.com/feeds/1784230117540365134/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8835813273619278051&amp;postID=1784230117540365134' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/1784230117540365134'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/1784230117540365134'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pazarin.blogspot.com/2007/12/el-cirio-y-la-muerte-la-muerte-como.html' title='El cirio y la muerte [La muerte como recurrencia]'/><author><name>Víctor Manuel Pazarín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13160992424329945835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/-1xdlVU16sdE/TnFCn-6QdUI/AAAAAAAAAZY/Nvp7fkS7cmA/s220/VICTOR%2BMANUEL%2BPAZARIN%2BESCRITOR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/R2g92vPOx_I/AAAAAAAAAAg/pF2EWZMTib4/s72-c/Calaveras.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8835813273619278051.post-1036677711923742700</id><published>2007-12-11T12:11:00.000-08:00</published><updated>2008-12-10T01:47:44.620-08:00</updated><title type='text'>Bajo la lluvia</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/R2lDM_POyAI/AAAAAAAAAAo/Pnni5Kh0LZo/s1600-h/brassai_prostitute.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/R2lDM_POyAI/AAAAAAAAAAo/Pnni5Kh0LZo/s320/brassai_prostitute.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5145717939660310530" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: times new roman;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Una efigie femenina flotando en el agua se extiende hacia mí.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;MASAU IKEDA&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Llovía y me detuve un largo instante bajo el toldo del bar. A lo lejos, en la esquina contraria, bajo el farol —chisporroteante de luz y de agua—, como una visión surgida de pronto, miré a una mujer. Fumaba sin que la lluvia la mojara, parecía que lo único que caía sobre sus hombros, recubiertos por un vestido elegante, era la luz. Sin embargo, pese a frotarme los ojos con intención de ver mejor y discernir la visión, en realidad estaba allí la dama de labios encendidos por el carmín: de vez en vez consumía su cigarrillo y dejaba en el aire una diminuta estela ardiente.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Decidí entonces cruzar la calle —solitaria en ese instante de la madrugada—, para encontrar la mirada de la mujer. A mis espaldas, dentro del bar, en ese momento sonó una vieja melodía de Dick Johnson en la rocola. Con seguridad la habían elegido mis amigos, a quienes abandoné por no encontrar, esa noche, puntos de acuerdo para emprender una larga conversación sin disputas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Salí dejándoles hundirse en su ebriedad, sin rencores y sin deseos de seguir en la mesa donde las viejas prostitutas ya eran un fastidio lamentable.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fui al encuentro de la madrugada, recubierta de lluvia  iridiscente por las luces artificiales. Dejé terminar la melodía de Johnson, antes de emprender el camino hacia la mujer bajo el farol.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Sentí poco después mi espalda humedecerse.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Caminé directo al círculo de luz, en donde la dama, seductora, me miró por vez primera. Adiviné unos ojos grises. Una mirada, pude ver ya más cerca, triste y a la vez feliz, atrayente. Sus labios se abrieron para otorgarme una sonrisa de bienvenida, aunque aún faltaban unos metros para llegar a ella.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Un súbito auto alumbró la calle y yo cerré los ojos; la luz sobre la mirada oscureció de pronto mi visión y caminé en la total ceguera. La mitad de la calle estuve dentro de un mundo de oscuridad, pero supe que había llegado a su presencia porque percibí el delicado perfume, que traía en abundancia.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Cerré los ojos y en seguida los abrí: lo que miré fue la lluvia caer sobre mi rostro y la luz del arbotante; mi nariz olfateó el rico humo de un cigarrillo que, en el suelo mojado, estaba a punto de extinguir su última brasa. Pero no estaba ya la mujer. La busqué, pero fue inútil: se había marchado o desaparecido, como una visión que solamente hubiera estado en mis ojos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Permanecí un largo tiempo bajo la luz del farol.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La lluvia, que había persistido como un claro silencio, en ese momento incrementó su caída...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8835813273619278051-1036677711923742700?l=pazarin.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://pazarin.blogspot.com/feeds/1036677711923742700/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8835813273619278051&amp;postID=1036677711923742700' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/1036677711923742700'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8835813273619278051/posts/default/1036677711923742700'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://pazarin.blogspot.com/2007/12/bajo-la-lluvia_11.html' title='Bajo la lluvia'/><author><name>Víctor Manuel Pazarín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13160992424329945835</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://3.bp.blogspot.com/-1xdlVU16sdE/TnFCn-6QdUI/AAAAAAAAAZY/Nvp7fkS7cmA/s220/VICTOR%2BMANUEL%2BPAZARIN%2BESCRITOR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_sBAA3mSsUbw/R2lDM_POyAI/AAAAAAAAAAo/Pnni5Kh0LZo/s72-c/brassai_prostitute.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
